El alfabeto japonés: por qué no existe
La pregunta «cuántas letras tiene el alfabeto japonés» no tiene respuesta, porque el japonés no tiene alfabeto: tiene tres sistemas de escritura que conviven en la misma frase, cada uno con una tarea propia.
Dicho así parece triple trabajo. Es al revés: precisamente el reparto de tareas hace legible una lengua que se escribe sin espacios entre palabras. Así se reparten una frase cualquiera.
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私はコーヒーを飲みます
«Yo bebo café». Hacen falta los tres: 私 y 飲 llevan el significado, コーヒー va en katakana porque es una palabra venida de fuera, y el hiragana sostiene el resto.
明日テストがあります
«Mañana hay un examen». El mismo reparto, otras palabras: significado en los kanji, préstamo en katakana, gramática en hiragana.
Por qué tres y no uno
Los kanji llegaron de China hacia el siglo V, con los textos budistas. El problema es que el chino y el japonés tienen gramáticas distintas: hacían falta signos para las terminaciones y las partículas, que los kanji no cubrían. De ahí nacieron los dos silabarios, simplificando kanji existentes, y con el tiempo el katakana se especializó en lo que viene de fuera.
Dónde acaba una palabra
El japonés no pone espacios entre palabras, y el lector no los echa de menos porque el cambio de escritura hace de separación: un bloque de kanji marca el inicio de una palabra plena y el hiragana que sigue marca la gramática pegada a ella. Por eso un texto todo en hiragana resulta más difícil, no más fácil.
El rōmaji no es el cuarto sistema
El rōmaji es el japonés transcrito a nuestro alfabeto: existe para nosotros, no para ellos, y en Japón se ve sobre todo en carteles para extranjeros y en siglas. Sirve para teclear —escribes «ka» y el teclado da か— pero apoyarse en el rōmaji es la forma más rápida de no aprender nunca a leer.
En qué orden aprenderlos
Primero el hiragana, que hace falta desde el primer día para la gramática. Después el katakana, que da satisfacción inmediata porque abre la mitad de las cartas y los rótulos. Los kanji al final y nunca sueltos: se aprenden dentro de palabras, no como lista de símbolos.
Los tres sistemas comparados
El nombre de cada sistema lleva a su guía, con la tabla completa y el audio de cada signo.
| Sistema | Signos | Para qué sirve |
|---|---|---|
| Hiraganaあいうえお | 46Signos | Gramática y palabras japonesas: partículas, terminaciones verbales, todo lo que no lleva kanji |
| Katakanaアイウエオ | 46Signos | Palabras tomadas de otras lenguas, nombres extranjeros, onomatopeyas y énfasis |
| Kanji日本語 | 2136Signos | El núcleo del significado: sustantivos, raíces de verbos y adjetivos |
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Preguntas frecuentes
Ninguna, porque no es un alfabeto. Si necesitas un número: 46 signos hiragana y 46 katakana cubren todos los sonidos de la lengua, además de los 2.136 kanji de uso común que se enseñan en las escuelas japonesas.
Técnicamente sí, y es lo que hacen los niños japoneses al principio. Pero sin kanji y sin espacios el texto se vuelve trabajoso: きしゃのきしゃがきしゃできしゃした es una frase real, y solo los kanji dicen qué «kisha» es cuál.
Para las primeras frases de viaje, sí. Para aprender, no: quien se queda en el rōmaji sigue leyendo el japonés como si fuera una lengua europea, y cuanto más tarde se cambia a los kana más cuesta.
Para reconocerlos todos, una o dos semanas con veinte minutos al día. Para leerlos sin dudar, algunas semanas más: la diferencia la marca el repaso espaciado, no las horas seguidas.
Se planteó en serio en la posguerra. El problema es que el japonés tiene muchísimos homófonos: きかい puede ser 機械 «máquina» o 機会 «ocasión». Al hablar los separa el contexto; por escrito y sin kanji quedarían ambiguos.
